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Vendaje con cinta Parafilm "M", una innovación con el injerto Reyna

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Por Ing. Agr. Sergio Mauricio Sierra A.

En 1935 Juan Antonio Alvarado reportó la presencia de los nemátodos en el cultivo del café en Guatemala. Este problema parasitario se fue extendiendo lenta pero inexorablemente durante varias décadas, y luego con más intensidad en los años 70 y 80, época donde se renovaron plantaciones en gran escala, propiciando el transporte de fuertes cantidades de almácigos, algunos con plantas infestadas de nemátodos, dando una dispersión más amplia de esta plaga, responsable de grandes pérdidas económicas en la caficultura.

A partir de su desarrollo, el injerto Reyna ha demostrado ser el mejor método de control de los nemátodos; sin embargo, su adopción no corresponde al crecimiento del problema, a pesar de la difusión y actividades que realiza Anacafé en capacitación. En esto influye un relativo desconocimiento de las pérdidas provocadas por los nemátodos y de las ventajas adicionales que proporciona el injerto (tolerancia a otras plagas de raíces, vigor, longevidad y tolerancia a sequía). En varios casos se argumenta que la implementación del injerto eleva los costos y presenta dificultades para su realización en las fincas.

Motivado por lo anterior, surge la inquietud de innovar parte de la metodología del injerto sin alterarla, buscando una forma más fácil y económica de realizarlo. Por la experiencia de campo y criterio de muchos injertadores, se puede concluir que las etapas más críticas son las de “vendaje” y “desvende” de las cuales depende en mayor grado el éxito o fracaso de la injertación. En tal sentido, se iniciaron hace dos años una serie de evaluaciones prácticas y de invernadero, utilizando una cinta autoadherible denominada Parafilm, la cual sustituye el vendaje tradicional con nylon.

Características de la cinta Parafilm”M”

Esta cinta hecha con parafinas es utilizada por los laboratorios de química, biología y cultivo de tejidos para cerrar recipientes, como tubos de ensayo, probetas, frascos, etc., y presenta las características de ser transparente, autoadherible, impermeable, flexible y resistente. La cinta es distribuida por casas de equipos de laboratorio y médico, en diferentes presentaciones, recomendándose el de 4 pulgadas de ancho.

Metodología

El material tiene una presentación en rollos de 10 centímetros de ancho (4 pulgadas) por 38 metros de largo, a partir del cual se pueden vendar un máximo de 19,000 injertos por rollo.

  • Los cortes se realizan en la forma tradicional y luego la cuña se coloca en la hendidura del patrón (Figura No. 1) procurando que quede bien ajustado.
  • Para la preparación de la venda se cortan tiras de 1 centímetro de ancho por 10 centímetros de largo (figura No. 2), lo cual proporciona material para 5 Injertos.
  • Antes de iniciar el vendaje se da un ligero “estirón’ a la venda y se empieza a colocar en la parte interior, por lo menos medio centímetro abajo del corle del patrón, estirándolo conforme se va enrollando, de tal forma que cubra los cortes hasta medio centímetro arriba de la cuña. En este momento, la venda se revienta con un ligero “estirón”, quedando completo y terminado el vendaje (figura No. 3).

La validación a escala comercial de la técnica se realizó en la finca Capetillo, Alotenago, Sacatepéquez, en el almácigo del ciclo 96-97. En este período se trabajaron 200,000 plantas con el nuevo vendaje, obteniéndose excelentes resultados.

Ventajas del nuevo vendaje

La innovación consiste, como se ha indicado, en sustituir el vendaje tradicional que utiliza nylon corriente (de polietileno), con la cinta Parafilm, material que presenta importantes ventajas que son descritas a continuación:

  • Por ser un material autoadherible permite un vendaje o “amarre” casi hermético, evitando que se afloje, lo que ocurre frecuentemente con el vendaje tradicional. Este “amarre” evita entrada de agua, asegurándose el éxito del injerto.
  • El personal especializado obtiene un promedio de pegue de 90% utilizando la venda tradicional. Con el nuevo vendaje se logra incrementar el pegue a un 99%.
  • El nuevo vendaje, por utilizar un material transparente, da una visualización clara del sector del Injerto, permitiendo supervisar la calidad y profundidad de los cortes, evitando engaños, pues algunos malos operarios pueden colocar el vendaje sobre el tallo de los soldaditos (de la variedad), sin efectuar el injerto, lo que ocultan por medio del color del nylon tradicional.
  • Debido al “amarre” del nuevo vendaje hay mayor precocidad en el pegue. Aproximadamente a los 30-35 días, las plantas injertadas salen del estrés e inician un desarrollo normal. Obteniéndose al final plantas más vigorosas. Por el contrario, los injertos vendados con nylon de polietileno logran salir del estrés hasta los 40-45 días.
  • Por las características de la cinta se facilita la elaboración del injerto, lográndose que los injertadores mejoren su rendimiento hasta en un 60% (injertos/día), con un claro beneficio económico para el injertador y la finca, haciendo más eficiente la utilización de la mano de obra.
  • El vendaje tradicional debe ser quitado en forma manual después de 50-60 días, según la altitud de la finca, lo cual representa un costo promedio de 2.5 centavos de quetzal. El nuevo vendaje no tiene costo de desvende, porque no hay que quitarlo; éste se cae sólo, aproximadamente 60-70 días más tarde.
  • Como se indicó, el vendaje tradicional debe quitarse y esta actividad además de tener un costo ocasiona pérdidas por mortandad y lesiones a las plantas. La mortandad por desvende es de un 8% (considerar que el injerto pegado tiene un valor de 16 a 20 centavos en promedio).
  • El costo unitario del nuevo vendaje se paga ampliamente con el ahorro al evitarse el desvende.

Secuencia gráfica del nuevo método de vendaje

El operario inicia el vendaje con la cinta Parafilm. La “tira” preparada tiene 1 centímetro de ancho y 10 de largo (sin estirar). Al estirar y colocar este pedazo de cinta, se obtiene material para 5 injertos.

Etapa del vendaje concluida. Se pueden observar las características de adherencia y flexibilidad, así como la “transparencia” que permite supervisar fácilmente la calidad del trabajo.

Detalle de plantas injertadas con un desarrollo normal después de 35 días de realizado el injerto.

Etapa final. La cinta Parafilm se degrada y principia a “desprenderse” sola, aproximadamente 60 o 70 días después del vendaje.