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Breve historia del mal de viñas en la región Suroriental de Guatemala


Planta afectada por mal de viñas en estado
inicial de la enfermedad. Obsérvese la defoliación y
color verde pálido del follaje.

Los primeros reportes de la presencia de una enfermedad similar a lo que hoy se conoce como mal de viñas, datan de 1924, año en el que algunos cafetales de las fincas Las Viñas del municipio de Barberena y Cerro Redondo, de Santa Cruz Naranjo, fueron afectados por una enfermedad causante de marchitez, amarillamiento y muerte de los cafetos. Después de ese primer reporte, se supone que la enfermedad cobró alguna importancia en la zona suroriental, pues mereció la atención de investigadores dedicados al cultivo del café. En 1951, Le Beau estudió la Enfermedad de Oriente y observó que provocaba síntomas muy parecidos al ataque de nematodos. Sin embargo, este investigador no obtuvo evidencia de que ésta fuera la causa de la muerte de los cafetos. Posteriormente, en los años 1960, Schieber y Zentmyer intentaron aislar el agente causal, sin resultados concluyentes.

A partir de los años 1980 a 1995, la Asociación Nacional del Café -Anacafé-, a través del Departamento de Investigaciones, promovió la investigación sobre mal de viñas, con el apoyo de personal de la Universidad de San Carlos de Guatemala y la Universidad del Valle de Guatemala. Se obtuvieron conclusiones válidas sobre el papel de situaciones adversas del suelo, la presencia de nematodos fitopatógenos y la falta de sombra, entre otros factores, como agentes asociados a la presencia del mal de viñas en los cafetales.

En 1994 Sumner y Hilton, describieron la enfermedad como un síndrome producido por diversas causas de carácter biótico y abiótico, que incidían en el pobre desarrollo radicular y en consecuencia, en la muerte prematura de los cafetos, con la sintomatología característica del mal de viñas. A esta condición, los autores le llamaron Síndrome de Estrés Múltiple, nombre que expresa la complejidad de causas y factores relacionados con el decaimiento letal, que sufren los cafetos afectados por mal de viñas o fiebre amarilla.

Desde los primeros reportes de la enfermedad hasta la presente fecha, la presencia de mal de viñas en la región sur-oriental de Guatemala, se ha expandido hasta municipios de los Departamentos de Jalapa y Guatemala. Esto fue demostrado en una encuesta realizada por Anacafé en 2006. Los resultados de las investigaciones desarrolladas en años previos y en la más reciente fase de investigación sobre mal de viñas (2006-2009), han permitido confirmar el papel de diferentes factores bióticos y abióticos en la presentación de la enfermedad, algunos de los cuales han sido ampliamente discutidos.

Después de una revisión exhaustiva de los diferentes puntos de vista, emitidos por los investigadores sobre el mal de viñas del cafeto, a lo largo de los diferentes períodos de investigación, se ha llegado al entendimiento de que el mal de viñas o fiebre amarilla tiene una causa multifactorial; siendo difícil en la mayoría de los casos, atribuir la causa a un solo agente o factor causal, sea éste de naturaleza biótica o abiótica. También es muy probable, que las causas del mal de viñas tengan sus orígenes en el mismo manejo proporcionado a los cafetales y a su entorno a lo largo de años anteriores, debido a que los factores de estrés que inducen a la enfermedad podrían tener un efecto acumulativo sobre la resistencia de los cafetos.

Sin embargo, el propósito del presente documento no es ahondar en las causas del mal de viñas en los cafetos. El propósito de este libro, es brindar herramientas para la recuperación de la pérdida de funcionalidad de los sistemas cafetaleros, que debido al continuo manejo del cultivo, a las fluctuaciones
climáticas y a la pérdida progresiva de la fertilidad del suelo, se encuentran en una fase de agotamiento de su capacidad productiva. Por lo tanto, se enfoca a sugerir medidas específicas para la recuperación de los sistemas y con ello, a prevenir el estrés en los cafetos, que al final conduce al Síndrome de Estrés Múltiple, como fue llamado por Sumner y Hilton.

Síntomas y descripción de la enfermedad


Planta afectada por mal de viñas mostrando frutos con antracnósis

En el inicio de desarrollo de la enfermedad, es difícil reconocer si un cafeto está siendo afectado por mal de viñas. La deficiencia de agua en el suelo, antes de iniciarse el período lluvioso, tiende a enmascarar los primeros síntomas de la enfermedad, de tal manera que cuando ésta se inicia durante la época lluviosa, la marchitez de las plantas afectadas sólo se explica por las deficiencias en el funcionamiento del sistema radicular, que no es capaz de absorber el agua disponible en el suelo.

Luego de la marchitez que caracteriza la fase inicial de la enfermedad, las hojas comienzan a manifestar cambios de coloración, volviéndose de color verde pálido. Progresivamente, se manifiestan los primeros síntomas de deficiencia nutricional, como el amarillamiento y caída de las hojas, típicos de una deficiencia de nitrógeno. En algunos casos, las hojas también pueden presentar color púrpura previo a caer, como si fuera deficiencia de fósforo. Con la pérdida del follaje, las ramas y hojas que permanecen se vuelven susceptibles al ataque de fitopatógenos, siendo frecuente encontrar manchas foliares y del fruto ocasionadas por el hongo Cercospora spp., antracnósis y muerte progresiva de ramas causadas por el hongo Colletotrichum gloeosporioides.

Los pocos frutos producidos por las plantas afectadas, no logran alcanzar la madurez, pues pasan de coloración verde a amarillo y posteriormente a negro, permaneciendo en las ramas hasta la muerte de las plantas, donde son afectados por los hongos anteriormente mencionados y otros saprófitos.

En las plantas enfermas, el sistema radicular también se encuentra seriamente afectado y con ello la capacidad de absorción y asimilación de los nutrientes y agua. Esta es la razón por la cual, los intentos de recuperar las plantaciones por medio del manejo de los tejidos o de la aplicación de enmiendas nutricionales, no resultan efectivos en el control del mal de viñas.

La enfermedad puede manifestarse en plantas de cualquier edad, siendo más evidente en la etapa de producción, particularmente después de la obtención de buenas cosechas. Se caracteriza por presentar un curso lento y progresivo que culmina con la muerte de los cafetos, causando considerables
pérdidas económicas en las plantaciones afectadas.

Factores que predisponen al mal de viñas en los cafetos


Planta en estado avanzado de mal de viñas.

Actualmente, se sabe que todo factor que causa estrés de la planta afecta la resistencia o el buen funcionamiento de los cafetos, siendo causa predisponente al mal de viñas. De acuerdo a Taiz y Seiger (2004): estrés es el efecto causado por cualquier factor externo que ejerce una influencia desventajosa sobre la planta, pudiendo estar relacionados con las condiciones extremas de suelo, clima, presencia de agentes fitopatógenos y aún, por condiciones desventajosas causadas por el mismo manejo conferido por el hombre.

Cada uno de los factores causantes de estrés, puede actuar en varias formas y condiciones no necesariamente dañinas para el cultivo, puesto que son los factores de estrés moderado los que estimulan una respuesta de adaptación en las plantas. Sin embargo, es cuando estos factores se tornan extremos, cuando pueden llegar a rebasar los límites de resistencia de los cafetos, volviéndolos susceptibles a su muerte prematura.

Debido a la complejidad de actuación de los factores, es difícil asignar un grado de importancia a uno u otro de los eventos externos como responsables de un síndrome de estrés. Lo importante es tener en mente, que lo que se haga para evitar situaciones adversas para el cultivo, servirá también para prevenir el mal de viñas y desde esta perspectiva, lo que se haga para recuperar la capacidad productiva del sistema, servirá para brindar a los cafetos mejores condiciones para expresar todo su potencial de producción, en un tiempo de vida aceptable para el mantenimiento y sostenibilidad de las empresas cafetaleras.