Inicio
INGRESAR    


¿No tiene cuenta de usuario?    Regístrese aquí
Temas Principales
   Centro de Investigaciones en Café
   Estadísticas y Precios
   Capacitación
   Café y ambiente
   Oficinas Regionales
   Biblioteca Arturo Arrivillaga Aguirre
   Publicaciones
   Servicios
   Conózcanos
   Noticias

Abono orgánico fermentado tipo "BOCASHI"

Contenido

[Ocultar]

La palabra "bocashi" es japonesa y, para este caso, significa esfumación del efecto directo del abono de materia orgánica cruda o cocer al vapor los materiales, aprovechando el calor producido mediante la fermentación.

La fabricación de los fertilizantes orgánicos fermentados se puede entender como un proceso de descomposición aeróbica y termófila de residuos orgánicos a través de poblaciones de microorganismos quimioorganotróficos que existen en los propios residuos, bajo condiciones controladas. En condiciones óptimas, producen un material parcialmente estable de lenta descomposición.

Las ventajas que presenta el proceso de fabricación del abono fermentado son:

a) La falta de formación de gases tóxicos y malos olores.

b) El manejo del volumen, facilitando el almacenamiento, transporte y disposición de los materiales para fabricarlos.

c) La desactivación de los agentes patógenicos, mucho de ellos perjudican a los cultivos.

d) La posibilidad de utilizar el producto final en los cultivos de tiempo corto.

a. Efectos del "Bocashi"

  • Mejoramiento de la fertilidad del suelo: aporta macro y micro elementos en menores cantidades que el fertilizante químico. Aporta todas las mejoras físicas, químicas y biológicas que provee un abono orgánico.
  • Reducción de enfermedades: la planta obtiene las sustancias producidas por los microorganismos como hormonas vegetales, vitaminas y enzimas.
  • Activación de la planta: la presencia de microorganismos que continúan degradando la materia orgánica del suelo que producen sustancias fisiológicamente activas.
  • Durabilidad del efecto: contrario a los fertilizantes químicos, no se obtiene un efecto inmediato, pero sus efectos son duraderos en función del tiempo.

b. Preparación del "Bocashi"

Materiales: pueden ser variados. En el caso de las empresas cafetaleras puede utilizarse la pulpa y la cascarilla del café pergamino. Además, carbón vegetal, gallinaza, melaza de caña de azúcar, levadura, tierra virgen, tierra común.

c. Aportes de los ingredientes

Carbón: Mejora las características físicas del suelo con ventilación, absorción de humedad y de calor (energía). Su alto grado de porosidad beneficia la actividad macro y microbiana de la tierra; al mismo tiempo, funciona como esponja sólida, es decir, que retiene, fija y libera gradualmente nutrientes útiles para las plantas, disminuyendo la pérdida y el lavado de los mismos en el suelo.

La uniformidad de las partículas influenciará sobre la buena calidad del abono que se utilizará en el campo. Se recomienda que las partículas o pedazos del carbón no sean grandes, las medidas de media a una pulgada de largo y grosor son ideales.

Gallinaza: es la principal fuente de nitrógeno en la elaboración de los abonos fermentados, como también de fósforo, potasio, calcio, magnesio, hierro, manganeso, zinc, cobre y boro. Dependiendo de su  origen, su grado de concentración puede variar y, así, contribuir con otros elementos.

Algunos productores han experimentado con éxito la utilización de otros estiércoles como el ovino, equino, cedaza y otras aves de corral.

  • Cascarilla de café pergamino o de arroz: mejora las características físicas del suelo y de los abonos orgánicos, facilitando la ventilación, absorción de la humedad y filtración de nutrientes. Beneficia la actividad macro y microbiológica de la tierra, al mismo tiempo que estimula el desarrollo uniforme y abundante del sistema radicular de las plantas. Es una fuente rica en sílice, lo que favorece la resistencia de los vegetales a insectos y microorganismos. Con el transcurso del tiempo se transforma en humus. Como cascarilla carbonizada aporta fósforo, potasio, calcio, entre otros. Si no hay cascarilla de café se pueden utilizar rastrojos de gramíneas y, en algunos casos, los fragmentos pequeños de madera.
  • Melaza de caña de azúcar o panela picada: es la principal fuente de energía para la fermentación de los abonos orgánicos, favoreciendo la multiplicación de poblaciones de microorganismos y su actividad en la descomposición de los materiales. Contiene potasio, calcio, magnesio y micronutrientes como el boro.

Para hacer una aplicación homogénea de la melaza se recomienda diluirla en una parte del volumen de agua que se utilizará al inicio para la preparación de los materiales.

  • Inóculo microbiológico: la levadura, tierra virgen o "bocashi", son las principales fuentes de inóculo microbiológico para la fermentación de los abonos. En las primeras experiencias se utilizó con éxito la levadura que se emplea para hacer el pan, también se usó la tierra virgen o una mezcla de éstos. Posteriormente, se aplicó abono "bocashi", debidamente fermentado, acompañado con una parte de levadura.
  • Tierra común: puede utilizarse hasta la tercera parte del volumen total del abono a fabricar. Contribuye a la granulación física y homogénea del compuesto, la distribución de la humedad y el desarrollo de la actividad microbiológica. Dependiendo de su origen y de su tipo de arcilla, aporta otras ventajas físicas y químicas.
  • Carbonato de calcio y magnesio o cal dolomítica: su principal función es regular la acidez que se genera en el proceso, además de aportar calcio y magnesio.

d. Forma de preparación de las capas de los ingredientes

Durante una investigación realizada por Anacafé, se evaluaron tres formas de agrupación utilizando seis componentes -la pulpa de café en mayor proporción-, en el siguiente cuadro se detalla la forma de preparación con la que se obtuvieron los mejores resultados, con un ordenamiento del suelo hacia arriba y en sucesivas capas:

Proporción y componentes
Componentes Proporción
Gallinaza 20%
Carbón molido 5%
Cascarilla de pergamino 10%
Cal agrícola 5%
Tierra negra 20%
Pulpa de café 40%
Agua con rapadura picada, triturada y disuelta en agua a una solución de 1.3% (13 gr/litro ó 50 gr/galón).

e. Manejo de las capas

Las capas se colocan sobre un piso impermeable, por ejemplo, polietileno negro. Los componentes se manejan bajo sombra, pues durante la preparación del "bocashi" debe evitarse la exposición al sol o el exceso de agua por lluvia.

Preparación de la solución de la rapadura: si no se cuenta con melaza se puede utilizar rapadura, ésta debe ser desmenuzada, picada, triturada y disuelta en agua a razón de 100 gramos de rapadura por 2 galones de agua; equivalente a 6 libras de rapadura por tonel de agua. Para hacer los riegos diarios, desde el inicio al final de la cosecha, se toman 0.5 galones por 100 libras del compuesto, correspondientes a 10 galones por tonelada del montículo.

La primera vez se aplica encima, sobre todas las capas; luego se riega lentamente con agua hasta alcanzar una humedad entre el 30 y 40 por ciento, en prueba de puño no debe gotear demasiado-. Inmediatamente después de humedecer el medio se deben revolver las capas para que inicie el proceso de fermentación.

Análisis químico del abono tipo "bocashi" cuando se utiliza el 40 por ciento de pulpa de café.
Ceniza 52.033
% N 2.29
pH 6.433
C/N 12.02
% Ca0 2.533
% Carbono orgánico 56.720
% K20 3.983
% Materia orgánica 48.10
% Mg0 0.55
% P205 3.053
Cobre ppm 35.600
Hierro ppm 3465.8
Manganeso ppm 259.77
Zinc ppm 167.57

 

  • Control de la humedad: debe monitorearse diariamente, no debe ser ni excesiva ni escasa, considerando las características de los abonos fermentados. Puede utilizarse el "método del puño", si escurre, implica que hay demasiada agua y si se desmorona, es falta de humedad.
  • Control de la temperatura: es recomendable que para la elaboración de los abonos del tipo "bocashi" la temperatura no sobrepase los 60 grados centígrados. Para un adecuado control es necesario tomar dos lecturas, una por la mañana y otra por la tarde. Para monitorear la temperatura se requiere efectuar hasta dos volteos por día y disminuirlos según descienda la temperatura.
  • Estabilización de la mezcla: se considera que la fermentación se han estabilizado cuando se presenta un color negro oscuro, textura fina, homogénea y olor dulce.
  • Aplicación al cafetal: la cantidad de abono de "bocashi" por cafeto varía entre 1 y 1.5 libras.