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Renovación de Cafetales

Revista El Cafetal, julio 2013
Por Ing. Agr. Jaime López - Coordinador Región I
 Lic. Florencio Pappa - Coordinador Región II

El envejecimiento de las plantaciones es un factor que reduce el nivel de producción y obliga al desarrollo de programas para renovar el cultivo.


Renovación de cafetales en bloque compacto, en siembra
al contorno.

Guatemala cuenta con 394,000 manzanas dedicadas al cultivo de café. Estas se encuentran distribuidas en 20 departamentos del país con diversidad de microclimas que proporcionan condiciones particulares en el proceso de producción.

La producción de café ha sido dinámica en los últimos años, observándose un incremento de áreas en regiones con condiciones climáticas más favorables para el cultivo. En otras, se ha reducido, al sustituirse por otras alternativas de producción agrícola.

Estadísticas sobre los niveles de producción por área y edad de las plantaciones de café del parque cafetalero de Guatemala obtenidas por el Centro de Investigaciones del Café (Cedicafé), indican que el rango de producción por manzana es de 10 a 33 quintales pergamino. Estos datos corresponden al promedio de producción de las cosechas 2010/2011 y 2011/2012. Los mayores rendimientos por área se obtienen en las regiones cafetaleras en donde se cuenta con una caficultura “nueva”, ya que se encuentran las plantaciones más jóvenes.

En cuanto a la edad de los cafetales: el 11% del parque cafetalero tiene menos de 4 años, el 29% oscila entre las edades de 4 a 15 años, el 35% de 15 a 25 años y el restante 25% con más de 25 años. Esto indica que el 60% de las plantaciones de café superan los 15 años de edad, situación que ha reducido el nivel de producción y es un factor determinante en el daño causado por el hongo Hemilea vastratrix (Roya del cafeto) a la caficultura del país.

Derivado de este escenario: bajo nivel de producción por área y “envejecimiento” de las plantaciones, el desafío de la caficultura guatemalteca es desarrollar programas de renovación de estas plantaciones, con el propósito de contar con tejido productivo nuevo e incrementar los rendimientos.


Recepa en bloque compacto y repoblación.

Vías para la renovación de cafetales:

Hay diferentes alternativas, como las siguientes:

1. Renovación por sustitución de plantaciones: se realiza este tipo de renovación cuando las plantaciones existentes están totalmente agotadas e improductivas.

a. Bloque compacto: es cuando en un área determinada se sustituye la plantación existente por una nueva. Las ventajas que ofrece este sistema es que se puede cambiar a una variedad de mayor productividad, permite un nuevo trazo y distanciamiento de siembra, las plantas tienen iguales condiciones de desarrollo y las actividades laborales son específicas para la renovación.

Entre las desventajas, se puede mencionar que no hay producción en el área por 1 o 2 años, requiere una inversión inicial alta y existe mayor exposición del suelo a la erosión hídrica.

b. Por surcos: en este caso, la plantación se va sustituyendo gradualmente por surcos; este proceso puede durar de 2 a 5 años. La ventaja que presenta es que en el área en renovación siempre existe producción de café, con lo que los costos de renovación se diluyen en los años de ciclo establecido y se puede cambiar de variedad. Las desventajas son: no se puede cambiar el trazo de siembra y las nuevas plantas están expuestas a enfermedades por inoculo existente en plantas adultas.

2. Renovación mediante manejo de tejido productivo: se realiza este tipo de renovación cuando las plantaciones aun cuentan con plantas sanas, capaces de responder al manejo de tejido productivo (podas).

a. Por recepa en bloque compacto y repoblación (resiembra): consiste en realizar manejo de tejido (recepa) en bloque compacto y se aprovecha para la siembra de nuevas plantas en los lugares en donde se necesita, para llegar a la densidad que se requiere.

Las ventajas de esta estrategia consisten en que el costo de renovación es más bajo en relación a la renovación por sustitución y la plantación se desarrolla en iguales condiciones, tanto las recepas como las plantas nuevas. La desventaja es que no se puede cambiar el trazo de siembra.

b. Por recepa en surcos y repoblación (resiembra): a la plantación se le aplica manejo de tejido de tipo recepa, en surco, que puede ser un ciclo de 2 a 5 años, dependiendo de la altitud sobre el nivel del mar donde se encuentre y se realiza repoblación de plantas en los lugares donde haga falta.

Las ventajas que presenta, es que siempre hay producción de café y los costos de renovación se diluyen en varios años. La desventaja es que no se puede cambiar el trazo de siembra.

c. Manejo de tejido selectivo y repoblación (resiembras): en el momento que a una plantación se le aplica manejo de tejido selectivo estricto (no poda de saneamiento), se realiza siembra de nuevas plantas en los lugares en donde se necesite, por muerte de plantas originalmente sembradas o que no respondan a la poda.

Las ventajas de esta modalidad radican en que siempre existe producción en la sección que se está renovando, la inversión es baja y se diluye en los años de renovación de nuevas plantas y siempre hay material vegetativo en crecimiento y producción. Las desventajas consisten en que no se puede cambiar el trazo de la plantación y la renovación  se da en forma gradual.

3. Consideraciones Generales: se recomienda tomar en cuenta los siguientes criterios, para un adecuado programa de renovación de plantaciones de café.

a. Densidad de siembra: tiene un marcado efecto sobre la capacidad de producción de las plantas y es tan importante que se le considera como un insumo más en el proceso de producción; de la misma importancia que un fertilizante por ejemplo. Para lograr la sostenibilidad de un sistema de producción, es necesario ajustar la densidad, para que las variedades expresen el potencial genético. El estándar de plantas por área, oscila para variedades de porte alto en 2.400 plantas por manzana y en variedades de porte bajo en 3.500.

b. Variedades de café a cultivar: la semilla a utilizar en la nueva plantación de café, debe ser de procedencia confiable y que sea representativa de la variedad. En áreas ubicadas en altitudes inferiores a 1.200 metros sobre el nivel del mar (~3,900 pies), es recomendable renovar con variedades resistentes a la roya del cafeto, como Catimor o Sarchimor. En áreas susceptibles al ataque de ojo de gallo, se recomienda utilizar variedades tradicionales como Catuaí, Caturra, Bourbón, etc. y es necesario tener un plan de manejo de roya oportuno.

c. Conservación de suelos: en todos los sistemas de renovación de plantaciones se debe implementar técnicas y estructuras que eviten la erosión hídrica del suelo. Entre las técnicas de conservación de suelos más difundidas están la siembra en contorno, barreras vivas y manejo adecuado de malezas o coberturas. De las estructuras de conservación de suelos, las de uso más frecuente son acequias de ladera, terrazas y cajuelas.