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Análisis de 5 fungicidas de contacto para el control de la roya del café

Oscar Guillermo Campos-Almengor, Coordinador Programa Manejo Integrado de Plagas CEDICAFÉ-ANACAFÉ Daniel Santos Colom José Nery Reyes
Rivelino Jasinto Mazariegos, Asistentes de Laboratorio de Investigaciones en Café, “ Finca Buena Vista”, San Sebastián, Retalhuleu Cedicafé - Anacafé

Los fungicidas de contacto, conocidos como preventivos o protectores, actúan formando una capa protectora sobre el envés de las hojas del cafeto, con el fin evitar la germinación de las esporas de la roya y la invasión de estas a su tejido interno.

Por no tener acción sistémica, los fungicidas de contacto no tienen propiedades curativas, razón por la que en las partes de las hojas que fueron infectadas antes de las aspersiones, la enfermedad seguirá avanzando.
Entre los fungicidas de contacto más conocidos y utilizados para el control de la roya se encuentran los óxidos e hidróxidos de cobre, existiendo además de estos, otros preparados a base de sales inorgánicas. Más recientemente, se encuentran en el mercado productos fungicidas de origen botánico.

Con el objetivo de generar alternativas de control en la lucha química contra la roya, el Centro de Investigaciones en Café (Cedicafé), evaluó la eficiencia biológica de cinco fungicidas de contacto elaborados con sales inorgánicas y uno de origen botánico. El estudio se ubicó en un lote de cafetal de la variedad Catuaí, en finca “Las Nubes”, San Francisco Zapotitlán, Suchitepéquez, a 1 mil 124 metros sobre el nivel del mar, con un régimen de precipitación promedio anual de 5 mil 340 milímetros.

Se utilizó el diseño experimental de bloques al azar con 6 tratamientos y 4 repeticiones. Se realizaron 4 aplicaciones por tratamiento con una frecuencia de 30 días entre aspersiones, iniciando el 8 de mayo de 2013. Por medio de muestreos se estableció la eficiencia del control expresada a través del porcentaje de hojas infectadas por roya. Se practicaron muestreos previos a cada aspersión y 30 días después de las mismas y un muestreo adicional 72 días después de la cuarta aplicación para ampliar las observaciones. En todos los tratamientos se adicionó el coadyuvante TS34 en la dosis de 150 centímetros cúbicos por tonel de 200 litros de agua.

Cuadro 1. Descripción de tratamientos evaluados para el control de la roya Hemileia vastatrix Berk & Br.



Cuadro 2. Calendario de muestreos y aplicación de tratamientos

* 1 L/tonel 200 litros de agua
 

Resultados y discusión

Previo a la aplicación de los tratamientos, se evaluó la distribución espacial de la roya, estableciéndose una incidencia promedio de infección en el área de estudio de 11,20%, con una distribución aceptable para el desarrollo del estudio. Los resultados medidos como porcentajes de infección de roya, se analizaron estadísticamente a 30 y 72 días después de la cuarta aplicación, observándose en la gráfica 1 el desempeño de los tratamientos durante los 162 días que duraron las observaciones. Los tratamientos 2 “Caldo Bordelés”, 4 “Oxicloruro de Cobre” y 5 “Trilogy 64 EC”, de acuerdo a las condiciones en que se desarrolló el estudio (4 aplicaciones con frecuencia mensual), 30 días después de la cuarta aplicación estadísticamente mostraron mejor desempeño con niveles de infección de 27.50%, 33.13%, 37.50% y 40.00% respectivamente.

El tratamiento 3 “Caldo Sulfocálcico” no mostró un buen control de la enfermedad, reportando 60.08% de infección, mostrando incrementos mensuales superiores a los tratamientos ya indicados y muy cerca del testigo. El testigo absoluto (sin tratamiento), alcanzó una infección de 70.22%. Se realizó un muestreo adicional 72 días después de la cuarta aplicación (162 días después del primer muestreo). El análisis estadístico para este tiempo de observación, no reportó diferencias significativas entre los tratamientos 5, 2 y 1 que se ubicaron en un rango de infección entre 42.79% y 45.36%. El tratamiento 4 “Oxicloruro de Cobre” en ese tiempo perdió su acción de control. En ese sentido, el tratamiento 3 “Caldo Sulfocálcico” mantuvo su tendencia al alza, finalizando con 62.32%, confirmando su poca eficiencia, mientras que el testigo sin tratamiento llegó a 71.77%.
La gráfica 1, muestra que durante los muestreos realizados para medir la eficiencia de control, ningún tratamiento reportó una reducción en los porcentajes de infección, observándose que todos tuvieron una tendencia al alza.

Gráfica 1. Evaluación de fungicidas de contacto para el control de la roya Hemileia vastatrix. 2013


Recomendaciones

•Para un manejo efectivo de la enfermedad con el uso de fungicidas de contacto, es importante iniciar el programa de aplicaciones con porcentajes de infección menores al 10%. Experimentalmente está demostrado que con niveles superiores se reduce su eficiencia. Apoyarse en el método de muestreo comercial de la roya para establecer oportunamente el inicio del programa de control y medir sus resultados.

•De acuerdo con los resultados de este estudio y por la mayor virulencia del patógeno observado en los últimos años, es aconsejable que en los programas de control con fungicidas de contacto se considere la inclusión de una quinta aplicación, tomando en cuenta que 30 días después de la cuarta aplicación los mejores tratamientos se ubicaron en un rango entre 27.50% y 40.00% de infección, incrementándose 72 días después (antes de iniciar la cosecha) a 42.79% y 53.96%, niveles considerados altos que ponen en riesgo la producción.

•Tomar en consideración que los fungicidas de contacto no son curativos, razón por la que su función es de carácter preventivo. Esta situación demanda un monitoreo estricto de la calidad de las aspersiones y de la frecuencia de las mismas (30 días).

•La preparación de los caldos (vicosa, bordelés y sulfocálcico), debe realizarse disolviendo por separado en una cubeta con agua el óxido de calcio (cal hidratada) y en otro recipiente los demás componentes, luego estos se agregan al recipiente que contiene la cal y se homogeniza la mezcla. Para evitar reacciones químicas que dañen los cafetos, se recomienda seguir este procedimiento.

•Los buenos resultados del programa de aspersiones depende de factores como: época de aplicación, muestreo oportuno (principios de mayo), personal capacitado, equipo en buen estado, calibración del equipo, uso de boquillas de cono hueco, productos específicos y dosis técnicamente recomendadas.