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Importancia de la sombra en el cultivo del café

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Revista Forestal, abril 2012
Por Rosa María Aguilar

El café tiene sus orígenes en los bosques de Etiopía, por lo que desde su introducción a Guatemala, hace casi dos siglos, se cultiva bajo árboles de sombra de la misma de forma al lugar de origen.  Actualmente, el 98% del café guatemalteco se cultiva bajo sombra. 

Dicha práctica ha sido una de las principales recomendaciones de la Asociación Nacional del Café (ANACAFE).  Las ventajas de utilizar sombra son numerosas, que van desde protección a la planta de café, regulación de temperatura, aporte de nutrientes y materia orgánica, hasta la protección de suelos y recursos hídricos, conservación de la flora y fauna, y provisión de servicios ambientales.

Los árboles que componen la sombra de los cafetales pueden ser de diversas especies, pero los más utilizados en Guatemala son: Inga sp. (chalúm, cushin, cuje, guaba, pepeto), o la Gravilea robusta (gravilea).  Los productores de café generalmente seleccionan las especies que son útiles como sombra por sus diversas características; entre las que se encuentran: la densidad del follaje, la forma de la copa o las características nutricionales, como es el caso de las leguminosas, que son fijadoras de nitrógeno. 

Actualmente los caficultores también seleccionan las especies de sombra en base a tendencias económicas o de sostenibilidad.  Por ejemplo, aquellas fincas que buscan los sellos y certificaciones de café, las cuales cuentan con normas que favorecen y promueven la siembra y conservación de diferentes especies de árboles, otorgándole mayor calificación a aquellas unidades productivas que cuentan con diferentes especies nativas.  

Se han identificado alrededor de 55 especies de árboles en las áreas de producción de café del país, algunas de estas especies son el Madrecacao (Glyricidia sepium), el Palo Blanco (Cybistax donell-smithii), pito o miche (Erythrina sp.), volador o guayabo (Terminalia sp.) e incluso algunos árboles de cedro (Cedrella sp.). 

Importancia de la sombra para las plantaciones de café

La función principal de la sombra se refleja en los efectos directos sobre la planta de café.  La sombra actúa como un filtro a la luz solar, modificando la intensidad y calidad con que esta llega a las hojas del cafeto, ejerciendo un efecto directo, regulando y optimizando la fotosíntesis y respiración.  Al optimizar las condiciones lumínicas del cafetal, se logran mejorar los rendimientos, así mismo, mantiene la longevidad, ya que el exceso de radiación solar dificulta la producción sostenida. 

Además, ejerce un efecto positivo en la regulación del agua, ya que la sombra propicia mayor infiltración de lluvia en el suelo, reduciendo la evaporación.  Los árboles permiten conservar la humedad del suelo al proveer una cobertura natural con hojarasca, que también beneficia al dificultar el desarrollo normal de malezas.  Protegen también de la acción directa de los vientos y reducen daños por baja temperaturas (heladas).  Todas estas funciones cumplen un efecto importante en la reducción de la erosión, conservación de la humedad y en la fertilidad del suelo.

Tipos de sombra y manejo

Existen tres tipos de sombra según el uso o función: la sombra provisional, temporal y definitiva.  La densidad de la sombra puede variar en cada región, según las condiciones agroclimáticas de cada lugar.  La sombra de mayor densidad es la de cobertura entre un 50-70% y la de menor densidad se encuentra entre el 25-30%.  

Debido a la función específica de los árboles de sombra en los cafetales, éstos necesitan de un constante manejo, para crear las condiciones idóneas para la producción de café.  Es por ello que los árboles de sombra se someten a podas de diferente intensidad, según la región, época o condiciones específicas de luz que se le quiera dar al cafetal.  Las podas, ya sea de formación, mantenimiento o regulación, o toconeo, se recomienda efectuarlas al inicio de la época lluviosa.  Este manejo produce un beneficio adicional para el productor, permitiéndole utilizar la leña proveniente de las podas.

La planificación del manejo incluye no sólo las podas, sino también un plan de repoblación o reposición de los árboles viejos, por lo cual varios productores cuentan con viveros de especies forestales.   

Bibliografía

  • 2008.  Anacafé. Guatemalan Coffees Green Book.  52pp.
  • 2006.  Anacafé. Guía Técnica de la Caficultura. 214pp.

 

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