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Poda del cafeto

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Para manejar con éxito el tejido productivo del cafeto, es indispensable conocer la fisiología de la planta, específicamente sus hábitos de crecimiento.  La época adecuada para hacer los cortes es antes de que el cafeto inicie su periodo de crecimiento, lo cual ocurre posterior a la cosecha.

El cafeto requiere de una renovación de tejido que permita volver al equilibrio fisiológico alterado por las cosechas, lo cual únicamente se logra mediante la implementación sistemática del manejo de tejido a través de las podas.

Objetivos

  1. Renovar el tejido productivo y modificar la estructura de la planta.
  2. Mantener una adecuada relación follaje / cosecha (área foliar).
  3. Estimular la producción con entrada de luz en zonas limitadas por efecto del auto-sombrío.
  4. Atenuar la bianualidad productiva para regular el nivel de producción.
  5. Eliminar material dañado por enfermedades.
  6. Reducir condiciones favorables al ataque de enfermedades y plagas.
  7. Facilitar labores agronómicas y de aplicación que requieren el uso de equipo o maquinaria.
  8. Economía por reducción y/o racionalización de la cantidad de insumos requeridos.
  9. Corregir daños físicos en la parte aérea de la planta, causados por efectos de condición climática o manejo.
  10. Facilitar la recolección del grano.

Equipos para podas


Foto 1. Motosierra


Foto 2. Motopodadora de disco


Foto 3. Podadora de setos


Foto 4. Podadora baja o recepa


Foto 5. Respuesta de brotación a una recepa


Foto 6. Poda alta o descope


Foto 7. Altura de corte en un descope


Foto 8. Poda de agobio, aún sin descolar


Foto 9. Resultado del agobio


Foto 10. Poda esquelética


Foto 11. Poda esquelética por surcos


12. Manejo de bloques


13. Manejo por surcos


14. Manejo a tres años


Foto 15. Recepa a dos años


16. Deshije



Mecanización de la poda

Tipos de poda

Se definen en función de la altura a que se realiza el corte en el eje ortotrópico y para ello se deberá considerar el grado de agotamiento que manifieste el cafeto.

Poda baja o recepa

Se justifica en cafetos que tienen poco tejido productivo, debido a la edad o en plantaciones con altas densidades. 

Consiste en eliminar la parte aérea de la planta mediante un corte que se realiza a una altura de 20 a 35 centímetros del suelo. Se recomienda dejar de dos a tres tocones por planta podada. Se sugiere conservar las ramas plagiotrópicas que se encuentran abajo del corte, ya que estas ramificaciones favorecen el rebrote.

Poda alta o descope

El objetivo es estimular el crecimiento plagiotrópico  y ortotrópico y conviene hacerla previo a la recepa. Consiste en suspender el desarrollo ortotrópico del cafeto realizando el corte en el eje principal a una altura de un metro del suelo, para variedades de porte bajo, y para una variedad de porte alto el corte sería a 1.20  metros. La planta deberá tener en el estrato bajo suficientes ramas laterales (bandolas).

Despunte Herbáceo

Esta práctica consiste en la eliminación del brote tierno apical para detener el crecimiento ortotrópico en plantaciones que han dado sus primeras cosechas y estimular el desarrollo de ramas plagiotrópicas.

Se realiza también en brotes de recepa y descope los brotes (hijos) se eliminan dos  o tres veces por año.

Poda Guatemala o de agobio

Se justifica en los casos en que se tenga una planta alta de tallo delgado y poblada de ramas laterales en la copa. Consiste en inclinar el tallo del cafeto hasta formar un ángulo de 45 grados respecto del suelo.
Se sugiere dirigir la planta sobre el surco para dejar libre la calle. Esta práctica estimula las yemas latentes  provocando la brotación y desarrollo de ejes de los que se seleccionan dos o tres vigorosos, los más cercanos del suelo. De seis meses a un año, después de haber realizado el agobio, se elimina el eje madre.

Poda esquelética

En el Tratado de Caficultura Práctica, de Don Juan Antonio Alvarado (1935), se menciona aunque con otros nombres (poda colombiana, de Irigoyen, científica). Se incluye en esta edición, dado que paulatinamente va tomando auge dentro de la caficultura moderna en nuestro país. Este tipo de poda se basa en la ejecución de dos  cortes en secuencia: una poda alta o descope, a una altura de entre 0.80 a 1.20 metros y el corte de todas las ramas laterales a una distancia de entre 30 a 40 centímetros del eje ortotrópico.

Con este manejo se induce a la planta a rebrotar en el eje ortotrópico y a la vez en las ramas plagiotrópicas, desarrollando abundante ramificación secundaria de tejido eminentemente productivo. Debido a la cantidad de material que se elimina, se considera que el esqueletamiento es una poda drástica; sin embargo presenta la ventaja sobre la recepa que la planta muestra una vigorosa y rápida recuperación inicial. Una desventaja son los costos, tanto económicos como prácticos, puesto que requiere una serie de operaciones no solo en el corte mismo, sino en la constante eliminación de brotes sobre el eje principal, así como el despunte sucesivo de las ramas laterales como resultado del manejo realizado. Debido a la intensa inducción en brotación, este tipo de poda se debe realizar de preferencia en cafetos jóvenes (3 a 5 años) y vigorosos, establecidos en suelos fértiles y con un buen programa nutricional.

La actividad fisiológica de cafetos sometidos a podas demanda elementos nutritivos por el acelerado crecimiento vegetativo que presentan las plantas, tal como los estímulos en la brotación de tejidos nuevos que generan una demanda de nutrientes como nitrógeno, cinc y boro. Por lo que es indispensable contemplar en el programa de fertilización de dichos elementos, haciendo de dos a tres aspersiones, inclusive,  iniciando tan pronto como se realice la poda; por lo que se debe prestar atención a su aplicación utilizando productos como ortoborato de sodio, a razón de dos libras y sulfato de cinc agrícola heptahidratado, dos libras en 200 litros agua, agregando un bioestimulante y teniendo el cuidado de corregir el pH de la mezcla a 5.5. Si el agua a utilizar es de reacción alcalina se debe de agregar ácido cítrico para acidificar, chequeando constantemente el pH con la cinta para medir acidez.

Nota: orden de verter los productos de manera ordenada (primero: 1/2 volumen del agua, corregir pH (5 - 5.5), adherente, elementos minerales, bioestimulantes, chequear pH, fuente de B y complementar el volumen del agua), para no afectar la mezcla y contemplar un penetrante (bioestimulante) para obtener buena eficiencia en la absorción.

Sistemas de manejo del tejido productivo

La práctica de la poda del cafeto ha experimentado un proceso de cambio tecnológico hacia la  eficiencia de las unidades productivas.

Manejo por lotes

Consiste en la renovación sistemática de todos los cafetos dentro de un lote o sección, aplicándoles el tipo de poda que demande las condiciones de los mismos, que generalmente serán plantas agotadas que necesitan generar material nuevo. Este sistema presenta varias ventajas: a) el operador no necesita de criterios técnicos para ejecutar la poda, únicamente será capacitado en la técnica de poda a realizar, b) uniformidad en los cafetos, crecen bajo las mismas condiciones, c) racionalización en la aplicación de insumos por lotes, d) suele ser fácil de programar, ejecutar y supervisar, redundando en costos, e) maduración uniforme, facilitando el corte en la cosecha, y f) concentración de actividades culturales como manejos de sombra y malezas.

Dependiendo del área del lote a manejar y en función del área total del la finca, corresponderá el porcentaje del área podada.

Manejo por surcos

Consiste en desarrollar un programa de poda ordenado conforme a un esquema establecido. La renovación de una plantación se completa en un período de tiempo definido en años. El método se fundamenta en realizar el tipo de poda seleccionado en surcos completos de cafetos. Se pueden desarrollar ciclos de 2, 3, 4 y 5 años, de acuerdo a factores condicionantes del cultivo e implica la renovación completa anual de un 20% ó 50% de la plantación respectivamente. Este sistema permite varias ventajas: a) favorece la productividad sostenida de la plantación a largo plazo, b) la entrada de luz y ventilación reduce o previene la presencia de enfermedades, c) permite dosificar y reducir el uso de insumos, d) facilita la ejecución de otras labores agronómicas. Generalmente este sistema de poda aplica para lotes con densidades superiores a las tres mil plantas por manzana esto obedece a la proporción de cafetos que se quedan produciendo en el área podada.

  1. Ciclo a cinco años

Se numeran grupos de cinco surcos y se podan en orden alterno de la siguiente forma: 1, 3, 5, 2, 4 ó sea que en los tres primeros años se podarán los surcos con el número impar (1, 3, 5) y en los años siguientes se podarán los surcos pares (2 y 4) respectivamente. Este ciclaje se comporta mejor en cafetales ubicados arriba de los 4,000 pies de altitud; también es posible realizar simultáneamente durante los dos primeros años un manejo complementario con una poda alta en los surcos 2 y 4, los cuales corresponden a las podas más tardías, con esta modalidad se aprovecha al máximo y eficientemente el tejido productor de los últimos surcos a recepar.

  1. Ciclo a cuatro años

Se divide cada lote en grupos de cuatro surcos, para realizar la poda en el orden: 1, 3, 2 y 4. El primer año se poda el surco número 1, el segundo año se poda el surco número 3, el tercer año se poda el surco número 2 y el cuarto año se poda el surco número 4. Este ciclaje se adapta mejor para cafetales ubicados abajo de los 4,000 pies de altitud, donde las condiciones de clima y suelo inducen un crecimiento más acelerado en los cafetos, donde estos demandan una renovación más temprana del tejido productivo.

c. Ciclo a tres años

Se numeran los surcos de 1 a 3, podando el primer año las plantas del surco número 1, el segundo año las plantas del surco número 2 y el último año las plantas del surco número 3. Este sistema se recomienda en áreas debajo de los 4,000 pies sobre el nivel del mar y dependiendo del agotamiento que representan las plantas.

d. Ciclo de tres años, alterno

Se sigue el mismo orden, pero realizando la poda con un año alternado, por lo que este sistema de poda se amplía a 6 años, es decir que es similar a un ciclo de seis años (BF), generalmente “este perdón”  aplica cuando este sistema de poda se hace a mayor altitud.

e. Ciclo a 2 años

Este sistema también se denomina de surcos alternos ya que se poda el 50% el primer año y el otro 50% el segundo año. Esta modalidad se implementa en zonas bajas y con  plantaciones muy agotadas. El sistema puede extenderse a tres años o más al recuperarse el surco a podar. El segundo año si presenta buena preparación, este se manejaría un año después de lo programado.

Manejo selectivo

Consiste en la selección de cafetos a manejar dentro de la plantación realizando una poda individual por planta o por grupo, según las condiciones de la misma.
Pueden presentarse tres modalidades:

  1. Poda de ejes verticales

Cuando las plantas presentan ejes improductivos con otros preparados para la cosecha siguiente, se podarán los agotados. Esta variante se fundamenta en el criterio de manejo de poda de ejes múltiples, con el objetivo de formar tallos productivos en forma escalonada. Es llamada también poda de saneamiento. 
 

  1. Poda por planta

Dentro de la plantación se seleccionan cafetos que presentan un agotamiento individual, realizando en ellos la poda que se ajuste a su condición, pudiendo ser recepa o descope.

 

  1. Poda por grupo de plantas

Se seleccionan grupos de plantas que se encuentran en  condiciones agotadas, ejecutando el tipo de poda que se requiera. Se pueden combinar dentro del grupo una poda baja o alta.

     En el manejo de una plantación con este sistema se pueden llegar a combinar las tres modalidades de la poda selectiva. Eso permite  una mayor estabilidad productiva a través de los años. No obstante, presenta desventajas: a) requiere de podadores especializados, debido a la exigencia en el criterio de selección, b) bajo rendimiento por área en su ejecución, c) alto costo por concepto de mano de obra, y d) es un sistema más recomendable para plantaciones pequeñas.

Deshijes

La importancia de esta operación  es determinante para la eficiencia productiva del sistema ejecutado.  Se seleccionan los brotes más vigorosos localizados,  más o menos tres centímetros abajo del corte, eliminando el resto y dejando un brote por tocón del cafeto cuando este es de dos o tres ejes. El primer deshije se efectúa de tres a seis meses después de la poda, eliminando los rebrotes dos o tres veces al año. En cafetales con problemas de phoma (quema o derrite), él deshije se hace un año después de realizada la poda, para evitar pérdidas en la brotación.   También se puede considerar hacerla más temprano.

Mecanización de la poda

Al cortar los tallos y ramas del cafeto, esto debe hacerse mediante cortes limpios sin dañar la corteza. La selección de herramientas y equipo que se utilizará es de vital importancia para lograr eficiencia y calidad, y para reducir los costos por concepto de mano de obra.  Los rendimientos en las labores de poda varían en función de las condiciones de la plantación (tamaño de la planta, número de ejes por planta, densidad, edad y topografía del terreno) y de las herramientas o equipo utilizado (machete, serrucho, tijeras, motosierra y moto podadoras).